1. Semejanza.
Podemos decir que dos figuras son semejantes cuando ambas tienen la misma forma, aunque no por fuerza el mismo tamaño. Para que dos figuras sean semejantes deberán tener sus ángulos correspondientes iguales y las longitudes de sus segmentos correspondientes proporcionales. La razón de dicha proporcionalidad es lo que llamaremos razón de semejanza.
Un ejemplo muy claro de semejanza lo podemos encontrar, por ejemplo, en la reproducción de un edificio mediante un plano a escala. La escala es el cociente entre la longitud de la reproducción y su correspondiente longitud en la realidad. Así pues, podemos considerar la escala como la razón de semejanza entre el plano y la realidad.
En la imagen anterior tenemos el plano frontal de un rascacielos a una escala de 1 : 3.500, lo que quiere decir que cada unidad de medida en el dibujo corresponde a 3.500 unidades en la realidad. Como en el dibujo, el edificio mide 7 cm de altura, en la realidad medirá 7 cm x 3.500 = 24.500 cm, o sea 245 metros.
Podemos decir que el dibujo del edificio es semejante al real porque hay una razón de proporcionalidad evidente.
Un ejemplo muy claro de semejanza lo podemos encontrar, por ejemplo, en la reproducción de un edificio mediante un plano a escala. La escala es el cociente entre la longitud de la reproducción y su correspondiente longitud en la realidad. Así pues, podemos considerar la escala como la razón de semejanza entre el plano y la realidad.
En la imagen anterior tenemos el plano frontal de un rascacielos a una escala de 1 : 3.500, lo que quiere decir que cada unidad de medida en el dibujo corresponde a 3.500 unidades en la realidad. Como en el dibujo, el edificio mide 7 cm de altura, en la realidad medirá 7 cm x 3.500 = 24.500 cm, o sea 245 metros.
Podemos decir que el dibujo del edificio es semejante al real porque hay una razón de proporcionalidad evidente.



